Me han preguntado muchas veces por Steely Dan, sobre todo qué discos recomiendo (el último ha sido Nillo86, autor del muy recomendable blog esDiferente). Lo cierto es que me encanta que me pregunten por ellos, ya que llevo mucho tiempo intentando que cada vez haya más gente que los conozca —aunque procuro no resultar muy pesado—. Donald Fagen y Walter Becker son los motores de este elegante grupo; ya peinan canas pero siguen trabajando, grabando y haciendo giras —afortunadamente—, aunque todavía no han venido nunca a España (algo que les he reprochado en un email desesperado que envié hace poco). Creo que también he comentado alguna vez que tengo debilidad por Donald Fagen, porque me parece mejor compositor, me gusta su forma de cantar y tal vez porque me identifico más con él como músico. Y antes de nada pido perdón porque seguramente ya he comentado alguna cosa en otras ocasiones.
Steely Dan comenzó en los años 70 con un toque más rockero pero con un sonido original, peculiar y de gran calidad. De sus primeros discos hay estupendos temas como «Do it again» (tal vez su canción más conocida), «Rickki don't loose that number» o «Reelin' in the years», aunque el trabajo que para mí es el punto de inflexión que marcó el verdadero sonido de Steely Dan es «Aja», con tremendos temas como «Peg» (magníficos los coros de Michael McDonald), «Josie» o «Home at last»; de este album han editado un DVD magnífico, con Donald y Walter revisando las pistas en el estudio, entrevistas a los músicos que colaboraron y otras delicias.
El álbum que confirmó el sonido "Steely Dan" más auténtico, fue «Gaucho», en el que ya se nota una madurez importante y un cuidado casi obsesivo por los arreglos y los músicos de estudio; de aquí han salido geniales temas como «Babylon sisters», «Hey nineteen» (con unos preciosos coros que hipnotizan —make tonight a wonderful thing—), «Glamour profession» (uno de mis favoritos y de los más largos) o «Time out of mind» (no los nombro todos porque me da reparo).
Pero el álbum que desplegó todo el poderío de composiciones, arreglos detallistas y un sonido adelantado a su tiempo (y al nuestro) fue el primero que Donald Fagen hizo en solitario, «The Nightfly» (1982), sin duda uno de los mejores trabajos de la historia de la música.
Para empezar es suficiente, pero no podemos obviar todo el trabajo que han desarrollado en los últimos 25 años, con algún premio Grammy incluído. Donald Fagen grabó dos discos extraordinarios más, «Kamakiriad» (presentando los fantásticos y futuristas videoclips de «Snowbound» y «Tomorrow's girls» con Rick Moranis) y «Morph the cat» (reciente y magnífico trabajo, digan lo que digan), con temazos del calibre de «H gang», «Brite nitegown» o «The great pagoda of funn»; Walter Becker también se animó por su cuenta con «11 tracks of whack» (a mí no me gusta) y está preparando otro del que ya daremos cuenta —si se porta bien—; y juntos han llevado a cabo dos discos más como Steely Dan: «2 against nature» («Gaslighting Abbie» o «Jack of speed») y «Everything must go» («Things i miss the most» o «Pixeleen»), que propiciaron varias giras. Y lo que está por llegar...

