El 41, aunque es primo, resulta un número un poco soso (y, por ejemplo, tiene 1 millón de entradas menos en Google que 40), pero son los años que cumplo precisamente hoy. El problema de la crisis de los 40, o de darte cuenta de que ya eres un cuarentón, es que en condiciones normales te queda ya menos de media vida, y eso empieza a escocer. En cualquier caso me gusta cumplir años, espero cumplir muchos más y que ustedes lo vean.

