Hace unos días leí un artículo NPCQLHI acerca de una simpática forma de darles un toque a los fenómenos que aparcan como les da la gana: unas curiosas plantillas que se imprimen y se ponen en el parabrisas del coche dejado de cualquier manera para que su dueño, que obviamente no tiene ningún tipo de problema con ello, se dé cuenta de que lo que ha hecho lo convierte en un auténtico cabrón a los ojos de los demás. Seguí tirando del hilo y finalmente me llevó hasta una web española, Mal aparcado, que ilustra con claridad que no se trata de un hecho aislado sino todo lo contrario. Entonces recordé que había hecho una foto a un coche de uno de esos sinvergüenzas en un momento de indignación y se la envié a estos impagables notarios del 'parking' automovilístico más cañí. No me digan que no tiene su gracia el tema este.

