Se ven últimamente por estos parajes decálogos y 'memes' acerca de cómo hacer para ser un 'blogger' de provecho, esto es, tener miles de lectores, ser alguien influyente en la 'blogosfera' y que te llamen de todas partes para ganar mucha pasta y resultar cada vez más influyente para que así te llamen más y... Sueños húmedos y bromas aparte, procedo a comentar un par de cosillas:
No digo yo aquéllo de que hay que escribir para uno sin importar que te lean, porque eso lo dicen algunos 'top ten' con ese toque de que van 'sobraos'; a mí no me da reparo reconocer que me gusta tener lectores, muchos y buenos, porque así puedo —podemos— compartir e intercambiar información y cosas chachis, amén del cariño virtual que percibo. Mi mayor orgullo sois los casi cien santos que me seguís a través de RSS (que yo sepa) y los fieles visitantes que sois casi como de la familia.
También me gusta que me citen y enlacen cuando alguien pilla algo de aquí e intento hacer lo mismo (estoy pensando en cambiar el sistema de mp3 para que dejen de enlazar directamente al audio, que mira que me jode), porque para eso nos amparan las licencias Copyright o Copyleft y la decencia, ¡coño!.
Sé que escribo poco, sobre todo los últimos dos años, y es que, aparte de que ha sido una época difícil en algunas cuestiones, a veces soy demasiado exigente conmigo mismo y quedan muchas cosas en el fichero de apuntes sin publicar. Esto es algo inherente a mi carácter porque me pasa exactamente lo mismo con mis composiciones musicales.
Afortunadamente, algunos de los que hablan del tema en cuestión pretenden aconsejar o guiar a los que empiezan o quieren empezar o a los que buscan mejorar, aunque la mayoría lo suele hacer habitualmente. Es decir, que en esto de la blogosfera, los 'memes' y la leche en verso también hay gente guay, que lo sepas. Supongo que ya sabréis quienes son; yo no lo digo, que después me acusan de pelota. Pero ¡qué carallo!, que me acusen de lo que quieran, en mi casa digo lo que me da la gana: me refería a gente como Antonio (Tramontana forever), de esa que está hecha de maderas nobles como los buenos instrumentos.
Es evidente que no soy un modelo a seguir de 'blogger', pero espero estar por aquí —o por acullá— mucho tiempo para quien le apetezca pasar o quedarse que, al fin y al cabo, es lo que mola de todo esto.

