Hoy hace 6 meses que he dejado de fumar. Parece que esta vez voy bien, ya que el primer intento no resultó. No puedo ocultar que estoy muy contento de haberlo conseguido y de que apenas me acuerdo del tabaco (aunque el cariño no se le pierde, de ahí el peligro de volver a caer); lo más difícil es resistir los encuentros con amigos fumadores ávidos de llenar el cenicero, pero ayuda imaginarlos con los pulmones encharcados de chapapote y sufriendo un acelerado deterioro físico. ;-)

