La selección española de baloncesto se proclamó campeona del mundo en Japón hace unos días con todo merecimiento; sepan que es un triunfo extensible a los aficionados al baloncesto de todas las épocas. Esto me ha traído recuerdos de cuando se disfrutaba con intensidad del baloncesto en Santiago con el Obradoiro, aquellos años en los que se vivieron muchas emociones y que supusieron el afianzamiento del nivel internacional de nuestro 'basket' (también disfrutamos de noches estupendas en discotecas como el Clangor con los jugadores del Barcelona, Madrid, etc. después de los partidos). Recuerdo especialmente el «Eujubasket» de 1976 celebrado en Santiago, en el que tuve la suerte de ver y conocer a unos chavales de 16 años que luego serían grandes jugadores y subcampeones olímpicos: Romay, Iturriaga, Solozábal, etc. Muestra de ello es esta foto en la que aparecemos Fernando Romay y yo (obviamente, yo soy el que está bajo su mano):

Por cierto, Gasol y compañía han dado un buen ejemplo de cómo se puede hacer una celebración en caliente sin que haya bebidas alcohólicas de por medio; es que he escuchado algún comentario al respecto, del tipo «ahí falta cava» y estupideces por el estilo. Después se quejan de que los jóvenes beben mucho... Lo que ya no es tan 'cool' son esos corrillos para cantar canciones graciosillas y demás; pero bueno, que les quiten lo 'bailao'.

