Hace unos días, mi amigo Nacho -que se declaró gran lector de JamSession, aunque no le creo- me preguntó si ya había escuchado «Morph the cat»; en ese momento me di cuenta de que había olvidado comentar el último y esperadísimo trabajo del genial Donald Fagen, que me regaló mi hermana el día de mi santo (gracias mil). No es fácil comentar un disco que te deja sin palabras. Varias personas han coincidido conmigo en que Donald nos ha vuelto a impresionar, regalándonos un ramillete de temas preciosos, impregnados algunos de ciertos olores y sabores de tiempos pasados y tocados todos con su original varita de las geniales armonías escurridizas pero que siempre llegan a buen puerto. Como siempre, se sirve de unos magníficos coros masculinos, mixtos o regrabados por él mismo, y de unos arreglos impecables. La rúbrica viene de la mano de músicos excepcionales como Keith Carlock (batería), Freddie Washington (bajo), John Herrington (guitarra), Ted Baker (piano), Phonus Quaver (vibráfono), Walt Weiskopf (saxo), Howard Levy (armónica) y muchos otros. Un gran disco -otro- de mi músico favorito que aparece en la portada con la expresión nostálgica de quien ha perdido recientemente a su madre.

