Bill Evans ha sido uno de los mejores pianistas de todos los tiempos y uno de los que más me gustan. Pero cuando busco información de él en Internet (o cuando hablamos de música) surge un pequeño problema: que hay otro músico, más joven, con el mismo nombre. Es Bill Evans, un estupendo saxofonista, del que siempre he pensado que ha sido un poco puñetero al no variar un poco su nombre para establecer una pequeña diferencia que habría ahorrado muchas confusiones -podría haber elegido Billy, Willy o algo así-. Pero no, no lo hizo, seguramente por aprovechar el tirón y ahora tenemos que especificar de quién hablamos: el pianista o el saxofonista. ¡Y menos mal que no es pianista! Ayer se celebró en el diario «El Mundo» un encuentro digital con Bill Evans (el saxofonista, que aún no hay encuentros digitales con el más allá) y no pude resistir la tentación de hacer una pregunta al respecto que contestó con gracia, el 'jodío':
Pregunta 18 (la mía) - ¿Nunca ha pensado en cambiar su nombre artístico por ser el mismo que el del legendario pianista Bill Evans?
Bill Evans - No, por lo menos en mis principios, la gente se acordaba de mi nombre. Pensé en cambiarmelo por el de Lester Young, ¡pero ya estaba cogido!
:D

