Acabo de estar una semana en Túnez; una semana estupenda, por cierto. Ha sido la primera vez que he viajado en avión (lo cual me da vergüenza confesar) y no puedo decir que me haya entusiasmado, aunque ha sido mejor que en mis pesadillas. He estado totalmente desconectado de internet (afortunadamente), por eso no ha habido nada nuevo por estos andurriales; lo único que lamento es no haberme enterado del Festival de Jazz de Pontevedra para notificarlo convenientemente. Seguiré durante el verano medio desconectado, así que aprovecho para enviaros un saludo afectuoso a todos los que os pasáis por aquí de vez en cuando.


