El notas de la foto se llama James Morrison y toca la trompeta, pero ayer se le fue la mano. Resulta que comenzó la final de la Copa Davis en Australia y, en la ceremonia de apertura, James tenía que entonar el Himno de España, pero interpretó -con dos cojones- el Himno de Riego, el de la segunda República; que conste que para el caso no importa qué tocó, sino que no tocó lo que tenía que tocar. Podría haber tocado «Si toco la trompeta, tará tará tareta...» y habría sido igual. Os podéis imaginar cómo se quedaron los jugadores y el resto de los representantes españoles, incluso los aficionados, que al final optaron por tararear el himno oficial (jejeje). Por cierto, que conste que me parece bastante cutre que se toque un himno sólo con una trompeta, sin ánimo de menospreciar el mencionado instrumento. De todas formas, ha sido un detalle simpático y creo que no se le debe dar demasiada importancia, aunque el secretario de estado para el deporte estaba muy cabreado y amenaza con tomar medidas al respecto; ¿intentará que, ya puestos, se cambie el himno por el de la República? ¿Propondrá que cuando haya que tocar aquí el de los australianos se entone «Australia patria querida»?

