Hacer un ‘Hannover’
Puede que esta nueva expresión pase a formar parte de nuestras frases hechas: «hacer un ‘Hannover’»; se refiere a cuando alguien se salta una ceremonia para acudir directamente al fiestorro, algo que es más usual de lo que se podría pensar. Quién no se ha quedado alguna vez en la puerta de una iglesia o en el bar de enfrente (y curiosamente siempre hay alguien más) para no presenciar la boda de un familiar o amigo, el bautizo de un nuevo sobrino o la comunión de la primita, temeroso de pasar un rato aburrido -a veces soporífero- en una celebración social o religiosa. Se ha criticado mucho la espantada de Ernesto de Hannover en la boda del Príncipe Felipe pero tenemos que reconocer que es una actividad muy común, aunque ahora podremos decir, eso sí, con cierto cachondeo, «he hecho un ‘Hannover’».


