Cuando un amigo se va
(Hablaba sobre esto hace unos 6 años):
Mi sala está muy vacía. En realidad, mi corazón también lo está. Han sido muchos años de amistad, de cariño, de comunicación, de amor, de odio… Entre nosotros ha habido química desde el principio, la creatividad ha surgido más fácilmente gracias a él y ahora he sido yo el que lo ha abandonado. Mi piano ya no está. Me queda el consuelo de que tendrá nuevos amigos —sobre todo niños— y facilitará su comunicación y su amor por la música. Ahora estoy buscando un nuevo amigo; mi intención es que se llame Rhodes, pero no va a ser fácil. Cuando un amigo se va, se va algo de uno mismo.
—-
Sí, hace seis años vendí mi piano de pared con la esperanza de conseguir un Rhodes a un precio razonable, pero no tuve suerte. Al final el nuevo «amigo» fue un Roland RD-170.



Y… ¿cómo te ha ido con este Roland RD-170?
28/10/2008 a las 9:11Bien, no he tocado mucho, pero el cacharro está muy bien. A ver si me animo a publicar alguna pieza.
28/10/2008 a las 10:16Nos encantaría
Anímate a hacerlo.
29/10/2008 a las 9:42